{"id":567,"date":"2021-04-09T20:17:22","date_gmt":"2021-04-09T20:17:22","guid":{"rendered":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/?p=567"},"modified":"2021-04-18T21:28:54","modified_gmt":"2021-04-18T21:28:54","slug":"el-haptica-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/2021\/04\/09\/el-haptica-i\/","title":{"rendered":"El h\u00e1ptica, I"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El h\u00e1ptica, I<\/p><cite>Gonzalo Barrena.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como otras muchas cosas de <em>My Mexican Bretzel<\/em>, el sonido tampoco responde al concepto habitual de \u00abbanda sonora\u00bb. No es una pista para sobresaltar al p\u00fablico ni un aroma para embobarlo: aliado tel\u00faricamente con el silencio, el sonido es un personaje, uno de los m\u00e1s verdaderos porque llega a tocarse. Los jalones sonoros entran en el sistema del espectador a trav\u00e9s de la propiocepci\u00f3n h\u00e1ptica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las inflexiones ac\u00fasticas en la narraci\u00f3n son discretas. Al rememorar el film, los sonidos regresan sueltos de continente pero formando pa\u00eds, al modo de Cabo Verde, un archipi\u00e9lago que por su ubicaci\u00f3n tiende a mirar a poniente. Como la luz de la tarde, el sonido en <em>My Mexican Bretzel<\/em> tambi\u00e9n es tenue, y su tacto -eso esconde el t\u00e9rmino \u00abh\u00e1ptica\u00bb- es c\u00e1lidamente crepuscular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos heredado el sistema h\u00e1ptico de la espesura. Nuestros antepasados primates se proteg\u00edan de la altura con el contacto. Las cr\u00edas nac\u00edan asidas de serie al cuerpo de las madres y poco a poco iban aprendiendo a \u00absoltar-se\u00bb. A pesar de que nuestra especie se atrevi\u00f3 a descender hasta el suelo, y se irgui\u00f3 y se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s aut\u00f3trofa, nunca super\u00f3 del todo la necesidad de contacto. Los individuos que no han sido tocados, acariciados lo bastante, tienden a la agresividad o a la inseguridad, dos formas expresivas de la misma carencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sonido de <em>My Mexican Bretzel<\/em>, por el contrario, se introduce en los espacios t\u00e1ctiles, infantiles, sutiles, \u00edntimos&#8230;del espectador. Tambi\u00e9n en los tejidos da\u00f1ados por la estridencia cultural, que trata como lumbalgia. Con ondas certeras, profundas, provoca en el o\u00eddo interior sinestesias exquisitas, y desmonta con habilidad la contractura de la gafa-pasta. Su complicidad con el silencio llega a convertir en voz el texto de los subt\u00edtulos, consiguiendo que escuchemos de verdad -y no en realidad- la voz de Vivian Barrett.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">__________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">P. D.: en \u00abEl h\u00e1ptica II\u00bb, cada uno de los sonidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El h\u00e1ptica, I Gonzalo Barrena. Como otras muchas cosas de My Mexican Bretzel, el sonido tampoco responde al concepto habitual de \u00abbanda sonora\u00bb. No es una pista para sobresaltar al p\u00fablico ni un aroma para embobarlo: aliado tel\u00faricamente con el silencio, el sonido es un personaje, uno de los m\u00e1s verdaderos porque llega a tocarse. 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Al rememorar el film, los sonidos regresan sueltos de continente pero formando pa\u00eds, al modo de Cabo Verde, un archipi\u00e9lago que por su ubicaci\u00f3n suele mirar a poniente. Como la luz de la tarde, el sonido en <em>My Mexican Bretzel<\/em> tambi\u00e9n es tenue, y su tacto -eso esconde el t\u00e9rmino \"h\u00e1ptica\"- es c\u00e1lidamente crepuscular, <\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Hemos heredado el sistema h\u00e1ptico de la espesura. Nuestros antepasados primates se proteg\u00edan de la altura con el contacto. Las cr\u00edas nac\u00edan asidas de serie al cuerpo de las madres y poco a poco iban aprendiendo a \"soltar-se\". A pesar de que nuestra especie se atrevi\u00f3 a descender hasta el suelo, y se irgui\u00f3 y se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s aut\u00f3trofa, nunca super\u00f3 del todo la necesidad de contacto. Y los individuos que no han sido tocados, acariciados, lo bastante tienden a la agresividad o a la inseguridad, dos formas expresivas de la misma carencia h\u00e1ptica.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El sonido de <em>My Mexican Bretzel<\/em>, por el contrario, se introduce en los espacios t\u00e1ctiles, infantiles, sutiles, \u00edntimos...del espectador. Tambi\u00e9n en los tejidos da\u00f1ados: trata la sordera cultural como lumbalgia, con ondas certeras, profundas. Provoca en el o\u00eddo interior sinestesias exquisitas, y desmonta con habilidad la contractura de quien est\u00e1 en la butaca. Su complicidad con el silencio llega a convertir en voz el texto en subt\u00edtulos, y hay que revisar intensamente lo ocurrido para reconocer que hemos escuchado de verdad -y no en realidad- la voz de Viv\u00edan Barrett.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":"2880","footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-567","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-a-my-mexican-pretzel"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/567","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=567"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/567\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":626,"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/567\/revisions\/626"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=567"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=567"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artes.puenteromano.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=567"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}